jueves, 26 de marzo de 2009

La Sensibilidad: por Aurora Bernal


LA SENSIBILIDAD Y LAS FUNCIONES SENSITIVAS
1.Sensación
2.Percepción 3.Imaginación 4.Estimación 5.Memoria
LA SENSIBILIDAD Y LAS FUNCIONES SENSITIVAS
Hablar de las facultades del alma es hablar de las diversas posibilidades de actuación que ella tiene. Por la sensibilidad llevamos a cabo el conocimiento sensible y está compuesta por los sentidos externos y los internos. “La vida sensitiva se caracteriza por estar regida por el conocimiento y el apetito de lo real concreto”1. La sensibilidad es la forma más elemental de conocimiento. ¿QUÉ ES CONOCER? Empecemos por una definición intuitiva del conocimiento: “conocer es el modo más intenso de vivir”2. Cuando se conoce algo, se vive mucho más, porque al poseerse lo que se conoce se “dilata” el propio vivir, se es más. “Vivir conociendo es vivir mucho más”3. Y se conoce porque a nuestro principio activo (el alma) le “sobra” actividad y fuerza, de modo que no se limita a informar el cuerpo, sino que es capaz de abrirse a otras realidades sin perder por ello la formalización que realiza en el cuerpo: “los sentidos reciben la forma sensible de las cosas sin recibir su materia”4. Conocer es una POSESIÓN INMATERIAL DE LA FORMA DE OTRA COSA SIN PERDER POR ELLO LA PROPIA FORMA Y SIN AFECTAR A LA FORMA DE LO CONOCIDO. Esta apropiación se llama INTENCIONALIDAD. La actividad cognoscitiva comienza por los sentidos externos, cuyo acto es la sensación. Esa actividad se continúa en los sentidos internos, cuyos actos son: la percepción la imaginación la estimación la memoria Vamos a ver una por una las características de los diferentes actos cognoscitivos que forman la sensibilidad externa e interna. 1. Sensación Capta cualidades sensibles o accidentes particulares de los cuerpos, pero no la naturaleza, esencia o totalidad de ellos. Son, por así decirlo, “aspectos” de esos cuerpos que impresionan nuestros sentidos externos: el ruido de un motor, el azul del cielo, etc. Esas cualidades son “captadas” por un “receptor especializado”, que es el sentido externo respectivo. vista para el color oído para el sonido olfato para el olor gusto para el sabor tacto para las características físicas del propio cuerpo o del cuerpo de otro. 2.Percepción Las sensaciones no se dan aisladas, sino relacionadas unas con otras, integradas en la percepción. La percepción es una actividad cognoscitiva que lleva a cabo la unificación de las sensaciones mediante una síntesis sensorial. El ruido de un motor, más el olor a gasolina, más una forma característica, nos hacen percibir que se trata de un carro. Mediante la percepción se captan también los llamados sensibles comunes: número movimiento o reposo figura magnitud o cantidad que son cualidades que se perciben por varios sentidos a la vez. La percepción, llevada a cabo por lo que la tradición clásica llama sentido común, unifica las sensaciones y las atribuye a un único objeto, que se percibe como sujeto de las distintas cualidades sensibles primarias y secundarias. Percibo un carro porque unifico mis sensaciones y las atribuyo a un único objeto percibido. 3.Imaginación Es el ARCHIVO DE LAS PERCEPCIONES, que puede reproducir objetos percibidos (imaginar un caballo o un hombre) y elaborar nuevas síntesis sensoriales no percibidas, sino puramente imaginadas (imaginar un centauro o un fauno o una sirena). Además, la imaginación da continuidad a la sensibilidad, porque permite construir imágenes de los objetos percibidos, y re-conocerlos: la imagen de un carro que se aleja la reconocemos como la de un carro que vimos, aunque ahora la figura que vemos haya cambiado de ángulo, de tamaño... Así, al construir una sucesión de imágenes, va apareciendo el mapa del mundo que me rodea. Y es a partir de las imágenes como la inteligencia obtiene las ideas que maneja al pensar: “carro”, “perro”, “movimiento”, “cementerio”. Toda narración, todo afecto, las actividades comunicativas, están llenas de productos de la imaginación. Ver o considerar o hacer presente algo que en un momento lo estuvo, pero que ya no lo está, que es capaz de RE-PRESENTAR. La imaginación es la facultad que integra las sensaciones según el tiempo, pero también según el espacio. Por eso, podemos distinguir entre sensibles propios y sensibles comunes. V. gr. por la imaginación yo soy capaz de distinguir el rojo de la chaqueta. Mediante esta capacidad de retener lo percibido, de preservar lo vivido, el ser vivo se libra de las cadenas del presente. Triunfa sobre el tiempo y lo domina. El ser vivo: retiene el pasado proyecta el futuro dominio real del tiempo “Si no se pudiera retener ninguna percepción, ocurriría que todas las percepciones serían absolutamente nuevas para nosotros siempre, con lo cual el percibir consistiría en una pura discontinuidad o intermitencia. En tal situación, por ejemplo, sería imposible gozar de la música, porque la música misma sería imposible: la música es posible oírla, a pesar de que las nuevas notas vayan pasando y desvaneciéndose una detrás de otra, porque se retiene su haber pasado, y esta retención posibilita captar la unidad de la melodía5. La música es pues el modo más claro de triunfar sobre el tiempo. Funciones de la imaginación o fantasía: 1.archivar las síntesis sensoriales; 2.realizar la configuración perceptiva sumando una síntesis sensorial dada las síntesis archivadas, 3.combinar percepciones para obtener imágenes o esquemas más generales, tanto cognoscitivos como operativos (de acciones a realizar) 4.suministrar imágenes o esquemas generales por referencia a los cuales el intelecto obtiene ideas abstractas6. Es la conditio sine qua non del funcionamiento del entendimiento humano. Así, mientras que con percepciones externas, no hay imaginación; sin imaginación, no actúa la inteligencia humana. Da cierta UNIVERSALIDAD a la percepción. Universaliza o esquematiza (palabra clave) una pluralidad de percepciones. Y, por eso, es el punto de partida de la inteligencia. V. gr. la idea de espacio se obtiene a partir de la imagen de espacio. La imagen de espacio no coincide con las percepciones que uno ha tenido del espacio. El espacio como receptáculo universal (de Newton) es el espacio de la imaginación. El espacio de cuatro dimensiones (de Einstein) es un espacio conceptual. La imaginación humana no es unívoca, como la del animal. Una imagen tiene una polivalencia semántica, significa varias cosas a la vez. No es algo que refiera unívocamente al contenido. Por eso, la imaginación puede usarse de muchas maneras que va desde la geometría descriptiva, la euclidiana (ángulos de los triángulos, senos, cosenos,...), al Derecho, el Arte, el juego. Y como la imaginación es tan plástica es muy histórica. Sus funciones en la vida de un individuo varían según la época histórica y según el tiempo. La creatividad de la imaginación puede acentuarse en determinadas personas o determinadas culturas, e incluso caer en la exageración: vivir en la ilusión de una apariencia, no queriendo reconocer que las imágenes que nos hacemos sobre cosas o sobre personas son falsas, o parciales. (V. gr. en la película El Náufrago, Chuck (Tom Hanks) llega a imaginarse que la pelota –Wilson- tiene vida, porque necesitaba compañía). Tendemos a imaginar todo lo que pensamos y sentimos, porque no podemos conocer el mundo si no es a través de la sensibilidad: no afrontamos demasiada realidad “de cara”, porque el hombre no está hecho para eso. Por eso nos solemos expresar por medio de metáforas, incluso en las conversaciones que pretendemos que sean más científicas. La metáfora es la conversión de la imaginación en lenguaje, y una clara señal del carácter encarnado del espíritu humano. Nuestro discurso racional va acompañado por representaciones imaginativas. Y es que, la creatividad humana es un uso inteligente de la imaginación. 4.Estimación “Consiste en poner en relación una realidad exterior con la propia situación orgánica”7 y la propia vida. Preferir algo a otra cosa –una hamburguesa antes que un plato de sopa negra- es una estimación, porque en ella realizo una valoración de mi relación respecto a esas realidades: percibo si me gusta, si me apetece, si me conviene. En consecuencia, se puede afirmar que la estimación es una cierta anticipación del futuro: rige el comportamiento que voy a tener respecto del objeto valorado. Así, por ejemplo, un cordero estima poco conveniente la permanencia frente a un lobo antes de que éste se decida a depredar un rato sobre él. Y se aleja no por motivos estéticos (que no los tiene, la belleza o fealdad del lobo no son determinantes en su conducta), sino porque estima que el futuro será incierto al lado del lobo. Si no tuviera estimativa, siempre caería bajo sus fauces. No sentiría miedo, no viviría en alerta, pero tampoco podría sobrevivir: mediante la estimativa se adquiere experiencia sobre las cosas y sobre cómo comportarse frente a ellas. Si ya me ha ocurrido algo que me agradó (o viceversa), ya puedo adelantar lo que acaecerá en una circunstancia similar. La estimativa hace que no sea necesario repetir de los platos que no gustan. Ejemplos: Los perros aúllan cuando va a temblar, los perros comen césped o pasto después de vomitar, la crema nivea siempre nos recuerda la playa. Funciones de la estimativa animal: 1.estimar o valorar lo singular, 2.dirigir la acción práctica respecto de lo valorado, y 3.adquirir experiencia sobre lo singular externo y sobre la propia acción práctica que se refiere a lo singular externo. En el hombre la cogitativa tiene las mismas funciones que la estimativa en los animales, pero como está inmediatamente conectada con el intelecto, dichas funciones se dan con mucha más complejidad y amplitud. Funciones de la cogitativa humana: 1. La valoración o estimación del singular externo, se cumple en el hombre como comprensión del significado, es decir, como percepción plena y en sentido estricto de lo real externo. V. gr. Donde la fantasía o imaginación juega con una imagen de antílope, la estimativa opera con una categoría de comestible y la cogitativa con la de animal comestible. Esta categoría es ya un género abstracto que permite un tipo de juicio o de quasi-juicio. La función de valorar implica una percepción plena de los “sensibles per accidens” (sustancia, causalidad, movimiento, continuo, etc.) (Por esta función judicativa se llamó a la cogitativa razón particular)8. 2. Por lo que se refiere a dirigir la acción respecto de lo valorado, la función de la cogitativa implica la realización de un silogismo práctico9 cuya condición de posibilidad viene dada por un conocimiento comprensivo de lo singular externo y de las propias capacidades motoras respecto de ello. V. gr. “esto aquí, ahora es un antílope, un animal comestible, que yo puedo cazar (que es el término de una acción mía)10. Esta reflexión o trayecto de ida y vuelta del singular externo al mismo singular externo a través del intelecto, en virtud del cual el mismo singular externo aparece como un caso concreto de un concepto abstracto y como término de una acción, es lo que en la Psicología filosófica escolástica se denomina conversio ad phantasmatam (conversión al fantasma), y lo que constituye el nudo gordiano de la gnoseología o teoría del conocimiento11. 3. En lo que atañe a la adquisición de experiencia sobre lo singular externo y sobre la propia acción que se refiere a lo singular externo, hay que señalar que un silogismo práctico o una dirección prudencial es posible si, y solamente si, la acción es captada como posible, como realizable. Esto implica “saber” sobre la dinámica del propio cuerpo, Un conocimiento totalmente inconsciente, que me dice si tengo, por ejemplo, la capacidad motora para realizarlo. Este proceso cognoscitivo-operativo es el que tiene lugar cuando el niño aprende a comer, a caminar y a hablar12. Por otra parte, las valoraciones implican un conocimiento –inobjetivo- de la corporalidad subjetiva en el que va comprendido el propio pasado corporal. 5.Memoria La memoria conserva las valoraciones de la estimativa y los actos del viviente. Retiene la sucesión temporal del propio vivir. La memoria tiene base orgánica, y puede ser: sensible (cerebralmente localizable: en el lóbulo temporal13) e intelectual (cerebralmente no localizable, al menos en parte). Que posea base orgánica significa que es susceptible de lesión y de localización cerebral. En el hombre, además de una memoria sensible, se suele admitir también una memoria intelectual, que se caracteriza como una función de la inteligencia. La memoria intelectual no parece ser distinta de la inteligencia, sino que es la inteligencia misma en cuanto realiza estas dos funciones: 1) conservar habitualmente los contenidos intelectuales que no está considerando en acto, y 2) reconocer como pasados los actos espirituales, pues aunque son objetos particulares no son sensibles. Desde este punto de vista, la memoria intelectual no sería susceptible de lesión ni de localización en sí misma, como no lo es la inteligencia, pero como la inteligencia no funciona sin apoyarse en la imaginación y en la cogitativa y éstas sí son potencias orgánicas, las lesiones en ellas pueden impedir el funcionamiento de la inteligencia. Esta dimensión o función rememorativa de la inteligencia en cuanto tal, es tenida en cuenta por Tomás de Aquino y Hegel, pero su análisis más minucioso es quizá el realizado por San Agustín, que establece una correlación entre el carácter trinitario de Dios y la estructura triádica de la subjetividad (memoria, entendimiento y voluntad)14.15 La memoria tiene una importancia portentosa en la vida humana16, pues es la condición de posibilidad del descubrimiento y conservación de la propia identidad y el modo de enlazar con el pasado, conservándolo: sin ella no sabríamos qué hicimos ayer, quiénes somos, a qué grupo pertenecemos, con qué recursos contamos, ni siquiera qué me cabe esperar, pues desconocería la posición existencial en que me encuentro. Por la memoria podemos contar historias: la propia, la de la familia, la de la patria. Nos dotamos de unidad y se la damos a nuestro entorno. El punto más importante en que se diferencia la memoria de la imaginación es que la imaginación no capta el pasado como tal y la memoria sí. La memoria conserva las valoraciones del viviente: el pasado que le pertenece, lo que ha hecho y lo que ha sentido. La memoria retiene la sucesión temporal del propio vivir; y por eso, gracias a la memoria el viviente puede disponer de su pasado y experimentar la continuidad de su vida, es decir, poseer identidad propia. En virtud de la memoria se tiene vivencia de la identidad propia. Las funciones de la cogitativa y de la memoria no pueden entenderse por separado, porque la memoria guarda lo que la cogitativa produce, es decir, las valoraciones y acciones propias.

martes, 24 de marzo de 2009

La Vida y el Alma


1.¿Qué significa ser vivo?
2.Diferenciación de los grados de vida
3.El principio intelectual de la conducta humana
4.El concepto de alma: principio vital y forma

1.¿Qué significa ser vivo?

Vamos a partir de esta pregunta. Su respuesta nos tiene que llevar a comprender lo que tenemos los seres humanos de común y de diverso con los animales y las plantas, y nos puede dar luces para introducirnos en el porqué el hombre actúa del modo en que lo hace.

Los seres vivos se diferencian de los inertes en que tienen vida. Esta afirmación puede explicitarse desde 5 características:

1)Vivir es, ante todo, moverse a uno mismo, automoverse. Ésta es una vieja definición del ser vivo1: lo vivo es aquello que tiene dentro de sí mismo el principio de su movimiento, lo que se mueve sin necesidad de un agente externo que lo impulse. Se puede añadir a esto que vivir es UN MODO DE SER, porque esta característica del automovimiento afecta radicalmente a quien la tiene, llega hasta el mismo fondo del ser: “para los vivientes, vivir es ser”2.

2)La 2da característica de la vida es la unidad: todos los seres vivos, cada uno, son uno. No sabemos qué significa la expresión una piedra. Si la partimos seguimos teniendo piedra. Un espejo roto es una multitud de espejos: la unidad de lo inerte es tan pobre que su ruptura no implica un dejar de ser. Partir a un perro, en cambio, es mucho más drástico: el perro es en la medida en que es uno. Dividirlo es matarlo. Incluso los que se reproducen por bipartición originan dos individuos nuevos, diferentes al original.

3)La 3ª característica de la vida es la inmanencia. Esta palabra procede del latín in-manere, que significa permanecer en. Inmanente es lo que se guarda y queda dentro. Es una característica que habla de la interioridad que se da en todo viviente, pues todo viviente lleva a cabo actividades cuyo efecto queda dentro del sujeto. V. gr. Nutrirse, crecer, leer, llorar, dormir son operaciones inmanentes, que quedan para el que las ejecuta, aunque puedan ser vistas desde fuera. Lo que es uno lo es por tener algo propio, por tener un dentro. Las piedras, en cambio, no tienen un dentro. Para el viviente vivir es ser, en unidad, con el mundo interior.

4)La 4ª la podemos llamar –impropiamente- autorrealización. Lo vivo se distiende a lo largo del tiempo hacia una plenitud de desarrollo y hacia la muerte. Ningún viviente está acabado en el nacimiento, sino que protagoniza un proceso (crecer, reproducirse, morir) que tiene cierta estructura de proyecto: hay un despliegue, un hacerse efectiva la potencia, un crecimiento. Es decir, los seres vivos tienen fin, perfección, plenitud. VIVIR ES CRECER.

5)Por último, la vida tiene un ritmo cíclico y armónico; es decir, su movimiento se repite, vuelve una y otra vez a empezar, y se va desplegando a base de movimientos repetidos, cuyas partes están internamente proporcionadas unas con otras, hasta formar un todo unitario, una armonía que los clásicos llamaban cosmos. Se puede hablar de un ciclo de la vida que permite entender a la totalidad de vivientes del universo como una cierta unidad dotada de sentido. Exagerar esto, o quitarle la referencia a una Inteligencia que trascienda a ese orden (New Age, ecologismo radical, diversas formas de hinduismo y budismo) tiene serias consecuencias a la hora de comprender el lugar del hombre en el universo.

2.Diferenciación de los grados de vida

En los seres vivos existe una gradación, de una escala sucesiva de perfección. Esta escala se puede dividir según los grados de inmanencia. Es decir, cuanta mayor es la capacidad de un ser vivo de guardar dentro de sí, cuanto más disfrute de un mundo interior, o más sepa decir de sí, mayor es su nivel inmanente. No es lo mismo el moverse de una planta que los saltos de un felino hacia su presa o que el movimiento de una mano que saluda a alguien que quiere. Los mundos en que se desenvuelven estas acciones son completamente diferentes.
Esta jerarquía en la escala de la vida se puede dividir en tres grados, marcados por grandes diferencias:

1)La vida vegetativa, propia de las plantas y todos los animales superiores a ellas. Tiene tres funciones principales: la nutrición, el crecimiento y la reproducción3.

a)en la nutrición, lo inorgánico exterior pasa a formar parte de la unidad del ser vivo. La nutrición se subordina al crecimiento4.
Nutrirse es asimilar sustancias hasta hacerlas propias. No hay elementos inorgánicos que al ser integrados en el proceso de la nutrición no pasen a ser elementos orgánicos, y si los hay es que no han sido asimilados. Entonces quedan como cuerpos ajenos a la unidad del viviente y en oposición a ella.

La nutrición aparece como la primera forma de comunicación porque lo que era inorgánico y externo pasa a estar vivo y unido a los demás elementos vivos en la unidad del ser vivo. Desde esta perspectiva, la unión nutritiva puede aparecer como la más estrecha e íntima unión que cabe.

b)en el crecimiento, es el proceso por el que el ser vivo alcanza por sí mismo de modo progresivo su propia identidad. Como ya se ha dicho, este proceso suele llamarse –impropiamente- proceso de autorrealización. El modo más elemental de tal proceso es el crecimiento orgánico por el que el ser vivo constituye su propio cuerpo. En los animales y las plantas, el crecimiento se subordina a la reproducción.

c)la reproducción consiste en ser capaz de originar otro ser vivo de la misma especie. Es decir, de hacer que la especie sea inmortal, ya que el individuo no puede serlo. “En la escala de la vida la relevancia del individuo y su independencia frente a la especie es cada vez mayor hasta llegar al hombre, en el que la relevancia de la autorrealización individual excede plenamente a la de la especie”5.

2)La vida sensitiva distingue a los animales de las plantas. La vida sensitiva consiste en tener un sistema perceptivo que ayuda a realizar las funciones vegetativas mediante la captación de diversos estímulos: lo presente, lo distante, lo pasado y lo futuro. En cuanto son captados, esos 4 tipos de estímulos provocan un tipo u otro de respuestas.

La captación se realiza mediante la sensibilidad (externa e interna). La estimulación captada a través de la vida sensitiva produce una respuesta: el instinto, que es la tendencia del “organismo biológico a sus objetivos más básicos mediada por el conocimiento”6 , por ejemplo el hambre o la pulsión sexual.
También se puede llamar al instinto “inteligencia inconsciente”7 en cuanto que el instinto es inteligente pero no reflexivo (=se sabe pero no se sabe que se sabe). La conducta instintiva está basada en el conocimiento de los fines y de las operaciones por los que se logran. Pero no implica un conocimiento del sujeto en cuanto que tal en orden a la programación de fines. El animal tiene conciencia en cuanto que sabe de los fines y de los medios que a ellos conducen, pero no tiene autoconciencia8.

Esta respuesta instintiva a los estímulos, en el animal, no puede ser modificada. Es decir, se trata de una respuesta automática, en la cual no se da de ningún modo algo así como la voluntad. Los peces son capaces de morir comiendo, pues no pueden decir que no a su impulso de comer. El hombre, en cambio, es capaz de proponerse un régimen, o un ayuno. El conocimiento sensible del animal interviene en la conducta, pero no la origina: hay un automatismo que es mayor en la medida en que se está más bajo en la escala de la vida. Los fines instintivos le vienen dados, porque no son fines individuales, sino propios de la especie, idénticos a los de cualquier otro individuo.

Son 3 las características esenciales de la vida sensitiva, tal como se da en los animales:

a)el carácter no modificables, o “automático”, del circuito estímulo-respuesta;

b)la intervención de la sensibilidad en el desencadenamiento de la conducta;

c)la realización de fines exclusivamente específicos o propios de la especie.

3)El 3er grado es la vida intelectiva, que es la propia del hombre. En ella se rompe la necesidad del circuito estímulo-respuesta. “Por encima de los animales están los seres que se mueven en orden a un fin que ellos mismo se fijan, cosa que es imposible de hacer si no es por medio de la razón y el intelecto, al que corresponde conocer la relación que hay entre el fin y lo que a su logro conduce, y subordinar esto a aquello”9. Las características propias y diferenciales de este grado superior de vida son las siguientes:

a)El hombre elige intelectualmente sus propios fines (exceptuando lo vegetativo –respiración, crecimiento, etc.-) y no se conforma con los fines de la especie, sino que también se propone fines personales o tiene en sus manos la tarea de hacer su propia vida, escribir su propia historia, etc.

b)En el hombre, los medios que conducen a los fines no vienen dados, sino que hay que encontrarlos. Hay una separación de medios y fines que hace que no se den respuestas automáticas a los estímulos. La apertura del hombre es a la totalidad y, por lo tanto, la respuesta del hombre también debe ser concretada. Ésa es la tarea de los hábitos, que hacen que, en frase de J. Choza, el hombre debe aprender a ser quien es para serlo.

3.El principio intelectual de la conducta humana

Buena parte de los objetivos de las actividades del hombre corren por cuenta de la elección y aprendizaje individuales. En nuestro caso, el instinto viene en buena parte completado o desplazado por el aprendizaje. Aprendemos a comer, a andar, a comunicarnos; nuestra infancia es tremendamente prolongada y necesitada de ayuda, necesitamos de los demás, etc. En el hombre el aprendizaje es mucho más importante que el instinto.

Al hombre no le basta con nacer, crecer, reproducirse y morir para alcanzar su realización propia. Somos más complicados que una zanahoria o un pájaro. Nuestra vida no es automática, tenemos por delante la tarea de resolverla, y el éxito no está asegurado. El hombre es el único animal capaz de hacer fracasar su vida voluntariamente, del mismo modo que sólo la lleva a su mejor fin si quiere. Lo propiamente humano es la capacidad de darse a sí mismo fines y de elegir los medios para llevarlos a cabo. Esto es la LIBERTAD: el hombre es dueño de sus fines. Y, en cuanto es dueño de sí, es persona, es mucho más que un caso, un individuo, de una especie.

Por eso se dice que la conducta humana está principiada por el conocimiento intelectual. Cada quien elige los medios y la concreción de los fines: es tarea de cada hombre elegir sus fines y los medios que a ellos conducen. Y eso sólo es posible si esa elección se realiza mediante el conocimiento previo de las posibilidades que tenemos al alcance de la mano. Profesora, médico, arquitecto, chapulín, mentiroso o ladrón son distintas opciones ante nuestros ojos. Así, en el hombre se rompe el circuito estímulo-respuesta. SOMOS UN SER ABIERTO. Esto quiere decir que la biología humana está interrumpida por la vida intelectiva: en el hombre el pensamiento es tan radical y tan natural como la biología, y por eso la misma biología humana sólo se entiende desde la condición intelectual del hombre10:

El hombre es un ser que está por encima de la dictadura del instinto. Su reacción no es automática. El hecho de sentir hambre no me dice nada acerca de qué debo comer: para hacerlo tengo que decidir entre atún, pollo o cualquier otra cosa. Es decir, en el hombre, la satisfacción del instinto exige la intervención de la razón, que puede decidir beber o no beber, comer o no comer, o comer una cosa u otra. “La naturaleza biológica no es viable al margen de la razón ni siquiera en el plano de la supervivencia biológica”11. El hombre necesita APRENDER A VIVIR. Y para hacerlo, necesita RAZONAR.

Una consecuencia: si el hombre no controla sus instintos mediante la razón, no los controla de ninguna manera. El hombre tiene que aprender a moderar sus instintos si no quiere hacerse daño a sí mismo o a otros. Si el hombre no se comporta según la razón, sus instintos se tornan desmesurados, cosa que no les sucede a los animales; hay hombres iracundos, dominados por su parte afectiva, tristes, cobardes... El hombre, si no es racional, es peor que los animales, en cuanto la fuerza de sus instintos crece en él de una manera excesiva que positivamente daña la realidad, a los demás, a él mismo. Ésta es una de las derivaciones de la libertad.

4.El concepto de alma: principio vital y forma

Empecemos por una comparación entre una botella de plástico y un rosal.
El rosal se mueve a sí mismo, tiene cierta unidad y cierto proyecto (crece). La botella de plástico, sencillamente, se queda pasmada en su quietud. En ella no hay vida (en realidad ya es bastante difícil afirmar que una botella tenga identidad alguna: apenas tiene entidad). Así, un cuerpo animado, no es un cuerpo más un alma, sino un determinado tipo de cuerpo”12.

En primer lugar, alma no se opone a cuerpo. Sucede más bien que el ser vivo tiene dos dimensiones: una materia orgánica y un principio vital que organiza y vivifica esa materia. Ese principio vital, aquello por lo cual un ser vivo está vivo, es el ALMA: “el primer principio de vida de los seres vivos”13, lo que les hace ser y ser lo que son.

El alma es, por tanto, el principio vital de los seres vivos; la forma del cuerpo; la esencia del cuerpo vivo. Forma y materia son dos nociones del lenguaje común que tienen un fuerte contenido filosófico. En las cosas, la materia tiene una forma propia y peculiar, que puede ser estudiada independientemente de la materia: el agua de un remolino se mueve de un determinado modo, dando igual que sea precisamente esta y otra agua; la reacción de tal experimento es la misma, lo hagamos con este u otro ratón. Los seres vivos tienen una forma más intensa que los inertes. A esa forma que “mueve” el cuerpo, que lo hace crecer, comportarse de un determinado modo (mugir, ladrar o maullar), la llamamos ALMA.

En suma, el alma no es un elemento preexistente o raro y muy elevado que tenga que unirse a un cuerpo, sino que es lo que hace que un cuerpo sea y sea tal cuerpo y no otro. SIN ALMA NO HAY CUERPO ALGUNO.

Los clásicos lo resumían en este adagio: “anima forma corporis”, el alma es la forma del cuerpo. Esto tiene mucha importancia porque implica que lo que le pasa al alma tiene también una estrecha relación con cuerpo, y vicevera. Se il corpo sta bene, l’anima balla dice un dicho italiano: la salud procura la alegría, la depresión tristeza, la ilusión esfuerzo, el pesimismo detención de la actividad. La unidad del hombre, desde un punto de visto biográfico, es indudable.