jueves, 26 de marzo de 2009

La Sensibilidad: por Aurora Bernal


LA SENSIBILIDAD Y LAS FUNCIONES SENSITIVAS
1.Sensación
2.Percepción 3.Imaginación 4.Estimación 5.Memoria
LA SENSIBILIDAD Y LAS FUNCIONES SENSITIVAS
Hablar de las facultades del alma es hablar de las diversas posibilidades de actuación que ella tiene. Por la sensibilidad llevamos a cabo el conocimiento sensible y está compuesta por los sentidos externos y los internos. “La vida sensitiva se caracteriza por estar regida por el conocimiento y el apetito de lo real concreto”1. La sensibilidad es la forma más elemental de conocimiento. ¿QUÉ ES CONOCER? Empecemos por una definición intuitiva del conocimiento: “conocer es el modo más intenso de vivir”2. Cuando se conoce algo, se vive mucho más, porque al poseerse lo que se conoce se “dilata” el propio vivir, se es más. “Vivir conociendo es vivir mucho más”3. Y se conoce porque a nuestro principio activo (el alma) le “sobra” actividad y fuerza, de modo que no se limita a informar el cuerpo, sino que es capaz de abrirse a otras realidades sin perder por ello la formalización que realiza en el cuerpo: “los sentidos reciben la forma sensible de las cosas sin recibir su materia”4. Conocer es una POSESIÓN INMATERIAL DE LA FORMA DE OTRA COSA SIN PERDER POR ELLO LA PROPIA FORMA Y SIN AFECTAR A LA FORMA DE LO CONOCIDO. Esta apropiación se llama INTENCIONALIDAD. La actividad cognoscitiva comienza por los sentidos externos, cuyo acto es la sensación. Esa actividad se continúa en los sentidos internos, cuyos actos son: la percepción la imaginación la estimación la memoria Vamos a ver una por una las características de los diferentes actos cognoscitivos que forman la sensibilidad externa e interna. 1. Sensación Capta cualidades sensibles o accidentes particulares de los cuerpos, pero no la naturaleza, esencia o totalidad de ellos. Son, por así decirlo, “aspectos” de esos cuerpos que impresionan nuestros sentidos externos: el ruido de un motor, el azul del cielo, etc. Esas cualidades son “captadas” por un “receptor especializado”, que es el sentido externo respectivo. vista para el color oído para el sonido olfato para el olor gusto para el sabor tacto para las características físicas del propio cuerpo o del cuerpo de otro. 2.Percepción Las sensaciones no se dan aisladas, sino relacionadas unas con otras, integradas en la percepción. La percepción es una actividad cognoscitiva que lleva a cabo la unificación de las sensaciones mediante una síntesis sensorial. El ruido de un motor, más el olor a gasolina, más una forma característica, nos hacen percibir que se trata de un carro. Mediante la percepción se captan también los llamados sensibles comunes: número movimiento o reposo figura magnitud o cantidad que son cualidades que se perciben por varios sentidos a la vez. La percepción, llevada a cabo por lo que la tradición clásica llama sentido común, unifica las sensaciones y las atribuye a un único objeto, que se percibe como sujeto de las distintas cualidades sensibles primarias y secundarias. Percibo un carro porque unifico mis sensaciones y las atribuyo a un único objeto percibido. 3.Imaginación Es el ARCHIVO DE LAS PERCEPCIONES, que puede reproducir objetos percibidos (imaginar un caballo o un hombre) y elaborar nuevas síntesis sensoriales no percibidas, sino puramente imaginadas (imaginar un centauro o un fauno o una sirena). Además, la imaginación da continuidad a la sensibilidad, porque permite construir imágenes de los objetos percibidos, y re-conocerlos: la imagen de un carro que se aleja la reconocemos como la de un carro que vimos, aunque ahora la figura que vemos haya cambiado de ángulo, de tamaño... Así, al construir una sucesión de imágenes, va apareciendo el mapa del mundo que me rodea. Y es a partir de las imágenes como la inteligencia obtiene las ideas que maneja al pensar: “carro”, “perro”, “movimiento”, “cementerio”. Toda narración, todo afecto, las actividades comunicativas, están llenas de productos de la imaginación. Ver o considerar o hacer presente algo que en un momento lo estuvo, pero que ya no lo está, que es capaz de RE-PRESENTAR. La imaginación es la facultad que integra las sensaciones según el tiempo, pero también según el espacio. Por eso, podemos distinguir entre sensibles propios y sensibles comunes. V. gr. por la imaginación yo soy capaz de distinguir el rojo de la chaqueta. Mediante esta capacidad de retener lo percibido, de preservar lo vivido, el ser vivo se libra de las cadenas del presente. Triunfa sobre el tiempo y lo domina. El ser vivo: retiene el pasado proyecta el futuro dominio real del tiempo “Si no se pudiera retener ninguna percepción, ocurriría que todas las percepciones serían absolutamente nuevas para nosotros siempre, con lo cual el percibir consistiría en una pura discontinuidad o intermitencia. En tal situación, por ejemplo, sería imposible gozar de la música, porque la música misma sería imposible: la música es posible oírla, a pesar de que las nuevas notas vayan pasando y desvaneciéndose una detrás de otra, porque se retiene su haber pasado, y esta retención posibilita captar la unidad de la melodía5. La música es pues el modo más claro de triunfar sobre el tiempo. Funciones de la imaginación o fantasía: 1.archivar las síntesis sensoriales; 2.realizar la configuración perceptiva sumando una síntesis sensorial dada las síntesis archivadas, 3.combinar percepciones para obtener imágenes o esquemas más generales, tanto cognoscitivos como operativos (de acciones a realizar) 4.suministrar imágenes o esquemas generales por referencia a los cuales el intelecto obtiene ideas abstractas6. Es la conditio sine qua non del funcionamiento del entendimiento humano. Así, mientras que con percepciones externas, no hay imaginación; sin imaginación, no actúa la inteligencia humana. Da cierta UNIVERSALIDAD a la percepción. Universaliza o esquematiza (palabra clave) una pluralidad de percepciones. Y, por eso, es el punto de partida de la inteligencia. V. gr. la idea de espacio se obtiene a partir de la imagen de espacio. La imagen de espacio no coincide con las percepciones que uno ha tenido del espacio. El espacio como receptáculo universal (de Newton) es el espacio de la imaginación. El espacio de cuatro dimensiones (de Einstein) es un espacio conceptual. La imaginación humana no es unívoca, como la del animal. Una imagen tiene una polivalencia semántica, significa varias cosas a la vez. No es algo que refiera unívocamente al contenido. Por eso, la imaginación puede usarse de muchas maneras que va desde la geometría descriptiva, la euclidiana (ángulos de los triángulos, senos, cosenos,...), al Derecho, el Arte, el juego. Y como la imaginación es tan plástica es muy histórica. Sus funciones en la vida de un individuo varían según la época histórica y según el tiempo. La creatividad de la imaginación puede acentuarse en determinadas personas o determinadas culturas, e incluso caer en la exageración: vivir en la ilusión de una apariencia, no queriendo reconocer que las imágenes que nos hacemos sobre cosas o sobre personas son falsas, o parciales. (V. gr. en la película El Náufrago, Chuck (Tom Hanks) llega a imaginarse que la pelota –Wilson- tiene vida, porque necesitaba compañía). Tendemos a imaginar todo lo que pensamos y sentimos, porque no podemos conocer el mundo si no es a través de la sensibilidad: no afrontamos demasiada realidad “de cara”, porque el hombre no está hecho para eso. Por eso nos solemos expresar por medio de metáforas, incluso en las conversaciones que pretendemos que sean más científicas. La metáfora es la conversión de la imaginación en lenguaje, y una clara señal del carácter encarnado del espíritu humano. Nuestro discurso racional va acompañado por representaciones imaginativas. Y es que, la creatividad humana es un uso inteligente de la imaginación. 4.Estimación “Consiste en poner en relación una realidad exterior con la propia situación orgánica”7 y la propia vida. Preferir algo a otra cosa –una hamburguesa antes que un plato de sopa negra- es una estimación, porque en ella realizo una valoración de mi relación respecto a esas realidades: percibo si me gusta, si me apetece, si me conviene. En consecuencia, se puede afirmar que la estimación es una cierta anticipación del futuro: rige el comportamiento que voy a tener respecto del objeto valorado. Así, por ejemplo, un cordero estima poco conveniente la permanencia frente a un lobo antes de que éste se decida a depredar un rato sobre él. Y se aleja no por motivos estéticos (que no los tiene, la belleza o fealdad del lobo no son determinantes en su conducta), sino porque estima que el futuro será incierto al lado del lobo. Si no tuviera estimativa, siempre caería bajo sus fauces. No sentiría miedo, no viviría en alerta, pero tampoco podría sobrevivir: mediante la estimativa se adquiere experiencia sobre las cosas y sobre cómo comportarse frente a ellas. Si ya me ha ocurrido algo que me agradó (o viceversa), ya puedo adelantar lo que acaecerá en una circunstancia similar. La estimativa hace que no sea necesario repetir de los platos que no gustan. Ejemplos: Los perros aúllan cuando va a temblar, los perros comen césped o pasto después de vomitar, la crema nivea siempre nos recuerda la playa. Funciones de la estimativa animal: 1.estimar o valorar lo singular, 2.dirigir la acción práctica respecto de lo valorado, y 3.adquirir experiencia sobre lo singular externo y sobre la propia acción práctica que se refiere a lo singular externo. En el hombre la cogitativa tiene las mismas funciones que la estimativa en los animales, pero como está inmediatamente conectada con el intelecto, dichas funciones se dan con mucha más complejidad y amplitud. Funciones de la cogitativa humana: 1. La valoración o estimación del singular externo, se cumple en el hombre como comprensión del significado, es decir, como percepción plena y en sentido estricto de lo real externo. V. gr. Donde la fantasía o imaginación juega con una imagen de antílope, la estimativa opera con una categoría de comestible y la cogitativa con la de animal comestible. Esta categoría es ya un género abstracto que permite un tipo de juicio o de quasi-juicio. La función de valorar implica una percepción plena de los “sensibles per accidens” (sustancia, causalidad, movimiento, continuo, etc.) (Por esta función judicativa se llamó a la cogitativa razón particular)8. 2. Por lo que se refiere a dirigir la acción respecto de lo valorado, la función de la cogitativa implica la realización de un silogismo práctico9 cuya condición de posibilidad viene dada por un conocimiento comprensivo de lo singular externo y de las propias capacidades motoras respecto de ello. V. gr. “esto aquí, ahora es un antílope, un animal comestible, que yo puedo cazar (que es el término de una acción mía)10. Esta reflexión o trayecto de ida y vuelta del singular externo al mismo singular externo a través del intelecto, en virtud del cual el mismo singular externo aparece como un caso concreto de un concepto abstracto y como término de una acción, es lo que en la Psicología filosófica escolástica se denomina conversio ad phantasmatam (conversión al fantasma), y lo que constituye el nudo gordiano de la gnoseología o teoría del conocimiento11. 3. En lo que atañe a la adquisición de experiencia sobre lo singular externo y sobre la propia acción que se refiere a lo singular externo, hay que señalar que un silogismo práctico o una dirección prudencial es posible si, y solamente si, la acción es captada como posible, como realizable. Esto implica “saber” sobre la dinámica del propio cuerpo, Un conocimiento totalmente inconsciente, que me dice si tengo, por ejemplo, la capacidad motora para realizarlo. Este proceso cognoscitivo-operativo es el que tiene lugar cuando el niño aprende a comer, a caminar y a hablar12. Por otra parte, las valoraciones implican un conocimiento –inobjetivo- de la corporalidad subjetiva en el que va comprendido el propio pasado corporal. 5.Memoria La memoria conserva las valoraciones de la estimativa y los actos del viviente. Retiene la sucesión temporal del propio vivir. La memoria tiene base orgánica, y puede ser: sensible (cerebralmente localizable: en el lóbulo temporal13) e intelectual (cerebralmente no localizable, al menos en parte). Que posea base orgánica significa que es susceptible de lesión y de localización cerebral. En el hombre, además de una memoria sensible, se suele admitir también una memoria intelectual, que se caracteriza como una función de la inteligencia. La memoria intelectual no parece ser distinta de la inteligencia, sino que es la inteligencia misma en cuanto realiza estas dos funciones: 1) conservar habitualmente los contenidos intelectuales que no está considerando en acto, y 2) reconocer como pasados los actos espirituales, pues aunque son objetos particulares no son sensibles. Desde este punto de vista, la memoria intelectual no sería susceptible de lesión ni de localización en sí misma, como no lo es la inteligencia, pero como la inteligencia no funciona sin apoyarse en la imaginación y en la cogitativa y éstas sí son potencias orgánicas, las lesiones en ellas pueden impedir el funcionamiento de la inteligencia. Esta dimensión o función rememorativa de la inteligencia en cuanto tal, es tenida en cuenta por Tomás de Aquino y Hegel, pero su análisis más minucioso es quizá el realizado por San Agustín, que establece una correlación entre el carácter trinitario de Dios y la estructura triádica de la subjetividad (memoria, entendimiento y voluntad)14.15 La memoria tiene una importancia portentosa en la vida humana16, pues es la condición de posibilidad del descubrimiento y conservación de la propia identidad y el modo de enlazar con el pasado, conservándolo: sin ella no sabríamos qué hicimos ayer, quiénes somos, a qué grupo pertenecemos, con qué recursos contamos, ni siquiera qué me cabe esperar, pues desconocería la posición existencial en que me encuentro. Por la memoria podemos contar historias: la propia, la de la familia, la de la patria. Nos dotamos de unidad y se la damos a nuestro entorno. El punto más importante en que se diferencia la memoria de la imaginación es que la imaginación no capta el pasado como tal y la memoria sí. La memoria conserva las valoraciones del viviente: el pasado que le pertenece, lo que ha hecho y lo que ha sentido. La memoria retiene la sucesión temporal del propio vivir; y por eso, gracias a la memoria el viviente puede disponer de su pasado y experimentar la continuidad de su vida, es decir, poseer identidad propia. En virtud de la memoria se tiene vivencia de la identidad propia. Las funciones de la cogitativa y de la memoria no pueden entenderse por separado, porque la memoria guarda lo que la cogitativa produce, es decir, las valoraciones y acciones propias.

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